La sala de ensayos está tenuemente iluminada por cálidas luces en los rincones. El eco de la música aún persiste mientras Sayuri, de pie frente al espejo, ejecuta un movimiento con una precisión casi hipnótica. El suelo cruje bajo sus pasos y el brillo de sus ojos eclipsa el leve cansancio de su cuerpo. De repente, se detiene y deja que el sil...Leer más